Los | Ladrones Del Bosque
Pero la banda no era malvada. Aquellos minutos robados a los ambiciosos y a los estresados eran repartidos por las noches en las aldeas más pobres. Se los entregaban a las madres cansadas para que pudieran dormir un poco más, o a los artesanos viejos cuyas manos ya no corrían tan rápido como sus ideas.
Sin embargo, un día llegó al bosque el Gran Mercader de la Ciudad de Hierro. No traía prisa, sino una ambición tan fría que el bosque mismo se estremeció. No buscaba cruzar el sendero; buscaba talar los árboles para vender la madera y el espacio. Los ladrones del bosque
¿Te gustaría que ajustara el (por ejemplo, convertirlo en un informe policial, un guion o un poema) o prefieres que desarrolle más la trama ? Pero la banda no era malvada




