!dejame En Paz! Eva M Soler ... - Querido Murphy
Entró en la oficina del director general, quien la observó de arriba abajo con una ceja levantada. Eva, en lugar de disculparse o hundirse, soltó una carcajada genuina.
Primero fue el ascensor bloqueado. Luego, el autobús que decidió pasar tres minutos antes de lo previsto, dejándola envuelta en una nube de humo diésel. Y finalmente, la lluvia. Una lluvia repentina, torrencial y personalizada que parecía seguirla solo a ella mientras buscaba un taxi inexistente. Querido Murphy !Dejame En Paz! Eva M Soler ...
La mañana de Eva comenzó con el sonido seco de un cristal rompiéndose. No era un buen presagio. Al parecer, la gravedad había decidido ensañarse con su taza favorita justo el día de la entrevista más importante de su carrera. Entró en la oficina del director general, quien
—Sé lo que parece —dijo ella, sentándose con una confianza que no sabía que tenía—. Pero si soy capaz de llegar a esta oficina a tiempo después de que el universo entero intentara detenerme, imagine lo que puedo hacer por su empresa cuando las cosas se pongan difíciles. Luego, el autobús que decidió pasar tres minutos
Eva conocía bien al "Sr. Murphy". No era un fantasma, sino esa ley invisible que dictaba que si algo podía salir mal, saldría mal, y preferiblemente en el momento más inoportuno. Se vistió con su mejor traje blanco, esquivando el café con la agilidad de un ninja, y salió de casa con diez minutos de antelación. El universo, sin embargo, tenía otros planes.
